viernes, enero 11, 2013

La Velada

I
Del fuego emergen los temblores de los besos que nos dimos en el tiempo de las cóleras dormidas en los celos de la noche

II
No desistas,
No invoques
Invoca desde el punto donde naces,
Búscame en el oscuro del café
en el humo del cigarrillo que permanece en tu boca
Ah, esa boca.

III
El peligro de la serpiente no radica en su veneno letal
está el latir de su lengua
en la perpetua inextinguible forma de encarnar.