viernes, enero 11, 2013

"Eco"

Dejaré caer mis manos
Por los montes paridos de Deligne
Con un eco escupido de Rojas
Sale un aullido del Sur
Para recorrer dos masas

Con un eco escupido de Rojas
Vertido en el Mar Caribe
Para que sea lícita la puesta del sol
Sobre dos calaveras

Para que el tres de corazones
Sea dos y el tercero
Una saeta de Marte
Ingrediente póstumo;
Baba de Safo

Por que el crepúsculo nos busca
En estallada telepatía
Golpe de tímpanos
Cruzando la sonoridad del silencio

Sin complejos de revolución
Sin insinuanciones de letargos fingidos

He dicho
Que dejaré caer mis manos
Por los montes paridos de Deligne
Así como rezo
Para que el ruido en las paredes
Se quede como eco
Como prueba inmarcesible de nuestro affair

La Velada

I
Del fuego emergen los temblores de los besos que nos dimos en el tiempo de las cóleras dormidas en los celos de la noche

II
No desistas,
No invoques
Invoca desde el punto donde naces,
Búscame en el oscuro del café
en el humo del cigarrillo que permanece en tu boca
Ah, esa boca.

III
El peligro de la serpiente no radica en su veneno letal
está el latir de su lengua
en la perpetua inextinguible forma de encarnar.