viernes, mayo 08, 2009

A la Desconocida

Cae de pies esta mentira milagro de la carne presa
El paso de la mano constante dentro del círculo amante del fusil
Caer estrechamente dentro los ojos de águila furiosa que se esconde en su voz
Apacigua
Apacigua el ruiodoso deseo de sonreír la ceguera del amor
En cuanto atenúo el párpado surge el silencio de la mujer que ha sido en ese instante chispa
Explosión de gargante quebrada
Veinte hombres dormidos en los pies del río que te lleva
Nadie
Enterrados en medio de la arena negra de la playa que circunda tu cintura
Hombre Mujer desgracia de los papeles maltirados, el dado de la muerte flamea
Vuelto el ritmo que yace en cada carne que fue en cada verso que transpiran esos ojos
Nada común